Perspectivas de los Expertos
El estigma del VIH/SIDA en el lugar de trabajoPor Jesse Milan
Jesse Milan (h) es vicepresidente de comunicaciones de salud del Grupo Constella, firma de contratación internacional en la que actúa como director del Centro de Recursos para Empresas y Trabajadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC en inglés) El señor Milan ha ofrecido numerosas conferencias en Estados Unidos y en seis naciones africanas sobre temas del VIH/SIDA. Actualmente es copresidente de la Junta de Asociados de los Programas El Mundo Empresarial Responde al SIDA y los Trabajadores Responden al SIDA, así como copresidente de la Comisión Asesora de los CDC y de la Administración de Servicios y Recursos de Salud (HRSA en inglés) sobre Prevención y Tratamiento del VIH y ETS (enfermedades de transmisión sexual) designada por el Secretario de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos Tommy Thompson.
Hoy día, prácticamente todas las personas que trabajan en Estados Unidos y en el mundo saben del VIH y del SIDA. En estos días las personas con VIH/SIDA viven más tiempo que nunca. Los tratamientos y los adelantos médicos permiten que estas personas sigan trabajando y/o que regresen al trabajo después de tomar licencia médica. Sin embargo, más de 20 años después de que comenzó la epidemia del VIH/SIDA y con casi un millón de estadounidenses que viven con el VIH/SIDA, el lugar de trabajo en Estados Unidos se mantiene notablemente silencioso sobre el VIH/SIDA. Una de las razones principales es el estigma.
El estigma es manifestado de distintas maneras, ya sea sutil o abiertamente. Sin embargo, todas las formas de estigma pueden ser ilegales, particularmente cuando crean ambientes discriminatorios en el lugar de trabajo o cuando resultan en acciones discriminatorias, como despido o rechazo. Los lugares de trabajo permiten que el estigma aumente al no atender la situación activamente o no apoyar programas educativos de ayuda o iniciativas de salud sobre el VIH/SIDA.
Las políticas y programas en el lugar de trabajo que tratan con el VIH/SIDA pueden reducir el estigma de la enfermedad y crear ambientes positivos donde las personas que viven o están afectadas por el VIH/SIDA puedan ser miembros productivos y contribuyentes de la fuerza laboral y de sus comunidades. Las políticas deben ser consistentes con los programas. Los programas actuales de capacitación sobre el VIH/SIDA para gerentes y empleados en todos los niveles proclaman firmemente que el estigma del VIH/SIDA no es bienvenido en el lugar de trabajo.