Perspectivas de los Expertos
Cómo hacer frente al VIH/SIDA en el lugar de trabajoPor Peter Petesch
En esta edición presentamos a Peter Petesch. El Sr. Petesch es un socio de la oficina de Ford & Harrison en Washington, DC, fue copresidente del Consejo de Socios Nacionales de los Programas “El Mundo Empresarial Responde al SIDA" y "Los Trabajadores Responden al SIDA (Business/Labor Responds to AIDS National Partners Board), y escribe frecuentemente sobre la Ley de Americanos con Discapacidades (Americans with Disabilities act).
Aunque la educación, tratamientos prometedores y el paso del tiempo han ayudado a minimizar el pánico de los años 80, el VIH/SIDA continúa siendo un problema muy serio para el comercio y para la economía en general, y no merecen esta nueva era de un falso sentido de seguridad. Con el número de nuevas infecciones de VIH y de casos de SIDA incrementando cada vez y con las nuevas iniciativas de salud pública animando a más personas a saber si son portadores del virus, más y más empleadores se verán expuestos a trabajadores y familiares de trabajadores quienes confrontan el VIH/SIDA.
Todas las grandes empresas han sido o serán afectadas, y la mayoría de las pequeñas empresas pronto seguirán. Mejores terapias médicas que prolongan la supervivencia de los pacientes de VIH (y que en algunos casos prolongan sus vidas productivas) también obligan a enfatizar el manejo cotidiano de empleados con HIV/SIDA y sus compañeros de trabajo. La complejidad del manejo del VIH proviene de la naturaleza cambiante de cómo el VIH afecta al individuo infectado, así como de la manera impredecible en la que afecta a otras personas en la organización. Solamente desde una perspectiva legal, el empleador debe continuar tomando medidas proactivas en el contexto de sus programas de anti-discriminación y diversidad para aplicarlas a este tema que es cada vez más omnipresente.
Los casos legales relacionados con la Ley de Americanos con Discapacidades (Americans with Disabilities Act (ADA) ) continúan siendo litigados y los empleadores se enfrentan cotidianamente con decisiones de administración de personal llenas de repercusiones legales para la administración de empleados portadores del VIH/SIDA. Los casos implican los tres pilares básicos de la ADA: la no-discriminación, adaptaciones razonables y la confidencialidad de la información médica. En su fallo en el caso de Bragdon vs. Abbot, la Corte Suprema de los Estados Unidos decidió que ser el portador asintomático del VIH es considerado una discapacidad bajo la ADA.